Gacetilla semana social 2008

Publicado: Viernes, 06 Junio 2014

Gacetilla semana social 2008

Unos 350 dirigentes sindicales, políticos, empresariales y laicos participaron del 29 de junio al 1 de julio en el Hotel 13 de Julio, de Mar del Plata, de la denominada Semana Social, que organizaron la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS) y la diócesis de Mar del Plata, con el lema “Ser ciudadano. Cultura ciudadana: Cumpliendo deberes, defendiendo derechos”.

Tras las palabras de bienvenida del obispo de Mar del Plata, monseñor Juan Puiggari, quien destacó el papel que deben cumplir los argentinos para “pasar de habitantes con cierta pasividad crítica a ciudadanos que trabajan por el país”, monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana e integrante de la CEPAS, consideró que es necesario que “el pueblo se organice para ejercer derechos y obligaciones que le permitan crecer en ciudadanía”, y así contribuir a la “amistas social o civil”.

Participaron del acto de apertura el obispo de San Isidro y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto; monseñor obispo de Concepción, monseñor Armando José Rossi; el secretario ejecutivo del organismo episcopal, monseñor Jorge Luis Lagazio, y el referente sindical en la Comisión Nacional de Justicia y Paz, Félix Testone, el secretario de Educación municipal, Sebastián Pugliese y el vicepresidente del Concejo Deliberante, Hector Rosso, entre otras autoridades.

Luego disertaron sobre este tema central, desde la mirada de las ciencias políticas, los académicos de la Universidad Católica Argentina (UCA), Enrique Aguilar y Joaquín Migliore. En tanto, Alejandro Piscitelli, Marcelo Camusso, Eduardo Lepore y Juan Cruz Hermida, ofrecieron una propuesta concreta desde las encuestas.


En la sesión matinal del sábado, los intendentes Roberto Miguel Lifschitz (Rosario-Santa Fe) y Alberto César Gelene (Las Flores – Buenos Aires) debatieron sobre "Ciudadanía y vida en el municipio", y por la tarde, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, presidió una mesa sindical sobre "Ciudadanía y mundo del trabajo", de la que también participó Horacio Álvarez, secretario general de la Unión de Trabajadores del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.

El referente del movimiento obrero organizado reivindicó la tarea “noble, justa y necesaria” del Episcopado a favor del diálogo, y opinó que “si no logramos la convivencia o la integración el país no tiene futuro. El país lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie".

Moyano agradeció a Bergoglio que "haya escuchado a los trabajadores", pero le reprochó que no le convidara un mate, que tomaba entremezclado en el auditorio, con quien se saludó posteriormente.

La jornada del sábado culminó con una misa presidida por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina , cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien en una exposición previa instó al heterogéneo auditorio a privilegiar –utilizando una frase que escuchó minutos antes de la dirigente sindical Silvia López (Viajantes)- la lucha sobre la queja para pasar de “habitantes a ciudadanos”.

Tras recordar que “no podemos salvar la persona humana sin trascendencia”, advirtió que “la ciudadanía es como el vecino, en cambio la masa de gente es como el consorcista” y planteó tres consignas a tener en cuenta: “No al ateísmo, no a la hegemonía de los poderosos, no al progresismo ahistorico”.

El purpurado porteño llamó a crecer en ciudadanía recordando que “el todo es superior a la parte, el tiempo superior al espacio, la realidad es superior a la idea y la unidad es superior al conflicto”, e insistió en que para alcanzar la projimidad es necesario “construir puentes y no abismos”.

El cardenal Bergoglio dijo que “preocuparse” es el primer paso frente a problemáticas graves como el hambre, la prostitución infantil y la droga, y aseguró que “el clientelismo y la dádiva” son contrarias a “la cultura del trabajo y del esfuerzo”. “Esta hostilidad se manifiesta en el hecho de que estamos asistiendo al nacimiento de la segunda generación de niños que no han visto trabajar a sus padres”, señaló.

El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, afirmó en la jornada de clausura que “no hay ciudadanía sin democracia” y consideró que el “diálogo, la convivencia y el trabajo conjunto entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil son herramientas indispensables para la construcción de ciudadanía”. Como ejemplo, destacó “la articulación de diversos organismos estatales con la Iglesia Católica a través de la Pastoral Social”.

Mientras que el padre Ignacio Pérez del Viso explicó los “desafíos” y “propuestas” en materia socio-política de los participantes, monseñor Casaretto cerró las jornadas presentando el texto de un mensaje, que –con el título “Entrañas de ciudadanía”- la Comisión Episcopal de Pastoral Social distribuyó luego entre los participantes, en el que se destaca la tarea del voluntariado como “reserva moral” del país y se reitera el deseo de que la Iglesia sea “casa de todos, un hogar común para todos los hermanos”.

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