SÁBADO 28 de junio
TERCERA SESIÓN

 
  Se presentó el libro “Una tierra habitable para todos” en el marco de la Semana Social 2014

Su recopilador, monseñor Jorge Rubén LUGONES, obispo de Lomas de Zamora y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS), presentó a quienes lo acompañaron en esta instancia: monseñor Jorge VÁZQUEZ, obispo auxiliar de Lomas de Zamora, y fray Eduardo AGOSTA SCAREL, sacerdote carmelita.

 
     
  UN COMENTARIO SOBRE LA OBRA

Bajo el título “Una tierra habitable para todos” aparece un aporte acerca de la cuestión del medio ambiente por parte de la Iglesia argentina. Se trata de una serie de artículos a modo de investigaciones sobre el tema del respeto a la creación planteados desde un abordaje multidisciplinario. Profesionales, religiosos e investigadores dan cuenta de cómo la importancia del cuidado del Planeta tiene basamentos de índole bíblicos, magisteriales, científicos, económicos y sociales. Para dar unidad de lectura al listado de trabajos Mons. Jorge Lugones tuvo a cargo la recopilación de los mismos.

“Una Tierra habitable para todos” presenta dos partes precedidas de un prólogo a cargo del Presidente de la Comisión de Pastoral Social (CEPAS) Mons. Jorge Lozano. La primera sección lleva el título “La creación y el cuidado del ambiente” y cuenta con tres capítulos. El primero de ellos se denomina “La tierra creada”; el segundo “La Tierra como don y propiedad en el pensamiento de los padres de la Iglesia” y el tercero “La tierra y su cuidado en la Doctrina Social de la Iglesia”. En palabras de Mons. Lozano esta primera parte “recoge la enseñanza bíblica, patrística y del magisterio” acerca de esta casa que es preciso cuidar de la contaminación, de su devastación, deforestación, desertificación, etc.

La segunda parte lleva como título “La tierra como don. El cuidado del ambiente como tarea” y luego de una presentación breve se desarrolla en trece capítulos distintos temas tocantes “a la ecología en nuestra región, en el plano de la espiritualidad, la filosofía, la economía, el derecho, el cambio climático, las poblaciones indígenas, el ambiente rural, el ambiente urbano y la biotecnología, entre otros”.

En esta segunda parte es donde figuran la mayor cantidad de plumas provenientes de enfoques distintos. Es que la crisis ecológica es de tal envergadura que debe ser analizada y repensada por todos. 

La obra que tiene a Mons. Lugones como recopilador observa su antecedente en un documento elaborado por la CEPAS firmado como “Una tierra para todos” el cual fue publicado en 2005. De modo tal que hay una fuerte presencia de la cuestión ecológica en el pensamiento de los fieles y pastores argentinos. Sin embargo es en toda Hispanoamérica donde empieza a ser cada vez más tenido en cuenta la temática y esto se puede observar sobre todo en el Documento de Aparecida de 2007.

La obra tiene un fuerte talante pedagógico: hay frases destacadas, remarcadas, ideas-fuerza en punteos y guías para trabajar los asuntos de la ecología en comunidad.

La idea fundamental del libro es entender al mundo como una casa donada por Dios, quien le encomendó al hombre el cuidado de la misma para promover la dignidad de la persona humana y ordenar todo lo creado según su Principio y Fin. Por un lado esto habla de un sentido de justicia, pues es preciso dejarle a las próximas generaciones un mundo habitable. Pero además a todos nos gusta tener un hogar prolijo, limpio, donde poder desarrollar en el mejor de los climas la actividad cotidiana. El Planeta Tierra no es un elemento ajeno a nosotros sino que es nuestro gran y primer hogar, donado por el Señor para compartirlo con toda la familia humana. Sería bueno empezar por casa.

Compartimos algunos textuales de los presentadores:

 
 

LUGONES: “Esta es una obra de más de 15 autores. En el 2006, con la CEPAS publicamos ─junto con la Pastoral Aborigen, Cáritas y el apoyo técnico de la UCA─ ‘Una tierra para todos’. En el prólogo [de monseñor Jorge Lozano] decimos ‘una tierra porque no hay otra’, y ‘habitable porque reconocemos en ella una casa, un hogar’. El reto de la reforma agraria radica en la propiedad privada que es el principio de destino común de los bienes. En la provincia de Buenos Aires tenemos un problema muy serio de déficit de habitabilidad, una cuestión tan bien descripta por los estudios de la UCA”.
 

AGOSTA SCAREL: “El objetivo general de este libro fue poner al alcance de nuestras comunidades ejes coherentes sobre el tema de la crisis ecológica, manto de información que da para muchos cortes. La idea es que este libro pueda ser tomado como herramienta. Su lenguaje es pedagógico, de fácil digestión”.

VÁZQUEZ: “La Tierra es un don de Dios, ha sido creada por Dios, y también es una tarea para la humanidad que tiene que ser responsable por ella. De este tema se ocupan los Padres de la Iglesia, como San Ambrosio y Teodoreto de Ciro. El mismo Papa Francisco ha dicho ‘sean custodios de las cosas de Dios’ ”.

 
  “Una tierra habitable para todos” es una publicación de editorial Claretiana.  
 

 
  EXPOSICIÓN SOBRE EL TEMA “EL PAPA FRANCISCO Y LA CUESTIÓN SOCIAL” a cargo de Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. 
Compartimos algunos textuales de su intervención:
 
 

“Cuando yo escuché la frase ‘pastor con olor a oveja’ pensé inmediatamente en ‘políticos con olor a pueblo’ .”
“El Papa Francisco es el primer papa latinoamericano, mercosureño y argentino.”
“Tenemos que resolver que todavía haya argentinos que no tengan un terreno.”
“Algunas características de este Papa: la determinación de cambiar lo que haya que cambiar y la creatividad.”
“Algunas circunstancias de la vida de Francisco que son determinantes: es hijo de inmigrantes, es decir, un argentino genuino; él nació en tiempos de Congreso Eucarístico del 36; vive durante el peronismo; fue pastor de una ciudad que tiene Norte y tiene Sur; su llamado a la cultura de encentro nos convoca a todos.”

 
 

 
 

SEGUNDO PANEL CENTRAL

Sobre el tema “Principales desafíos para el desarrollo integral desde la mirada pastoral de Francisco” expusieron Cristina CALVO (directora Programa UBA), Oscar FORTUNATO(CEPA), Juan GRABOIS (MTE), José Luis LINGERI (CGT) y Pablo MICHELLI (CTA).

 
 

 
 

CALVO: “Hay que cambiar de racionalidad para repensar el tema de la inclusión y la desigualdad. Es importante redefinir la idea de progreso, en qué basamos nuestra felicidad, el PBI es un indicador y no mide casi nada, ni familia, ni empleo, ni comunidad, ni vida social y lo mide, mal. Cuando el Papa habla de la idolatría del dinero, es porque el dinero se ha convertido una religión”.

GRABOIS: “En el basural de Mar del Plata, hay 200 seres humanos ─en un campo de concentración─ revolviendo la basura y ya han muerto varios niños mientras se amasan fortunas con casinos y prostíbulos donde hay poca intervención de los funcionarios provinciales y municipales. Somos parte de un pueblo después de hablar de habitantes a ciudadano hay que hablar de ciudadanos a pueblo. Tenemos que tener patria, pueblo, barrio y trabajo con derechos. A nosotros, Francisco nos enseñó que hay que luchar y que tratar de decir las cosas. Les pedimos que nos ayuden: hay un sector muy abandonado, que necesita del movimiento obrero, que es el hermano mayor y tiene que hacerse cargo de su propia carne, que se fue quedando en el camino donde el trabajo digno y decente dejó de ser una alternativa digna para todos los trabajadores”.
 

MICHELLI: “Yo estaba peleado con Dios y por una enfermedad grave empecé a reconciliarme con Jesús. Pero otra cosa era reconciliarse con la Iglesia y por leer a Francisco, y escuchar a Casaretto y a Lozano me están ayudando a interesarme por lo que la Iglesia dice. A medida que voy escuchando y leyendo, encuentro mucha relación con las causas que me sostienen vivo, siento la necesidad de lucha por esta causa tan justa que es transformar la realidad de este país, con el 40% de personas bajo la línea de pobreza, un montón de chicos que no comen y producimos alimentos para darle de comer a 40 millones de habitantes. Cuando pasamos por acá decimos todos lo mismo, y en la realidad no todos hacemos lo mismo, deberíamos hacer mucho de lo que decimos acá. Los que somos dirigentes sociales, políticos, en la práctica debemos hacer lo que necesario para que el país salga adelante”.

FORTUNATO: “Debemos vivir de acuerdo con lo que decimos ser y preguntarnos si vivimos de acuerdo a esa forma. Hay que vivir con apego a la ley y a las políticas establecidas. Como dice el Papa Francisco: ‘el dinero debe ser para servir y no para gobernar’. Para medir la competitividad a escala mundial se tiene en cuenta la educación, la infraestructura y el funcionamiento de las instituciones de un país. Tenemos una educación con mucha información y poca formación. Hay que salir del asistencialismo para trabajar. Es clave darle relevancia a la estructura básica que es la familia. El dinero debe ser para servir y no para gobernar. Debemos volver a la cultura del trabajo, no hay otra posibilidad, debemos dejar de lado la apariencia”.

LINGERI: “El hombre deviene en cosa y es un ladrillo más en el volquete de la pobreza. El desafío de la cultura de trabajo implica un valor de futuro. Las personas están convocadas a una unidad que es el bien común. El trabajo es la clave de la justicia social y donde los principios de la Doctrina Social de la Iglesia se hacen carne. No me importa ya el partido político sino que quiero ver a un político que solucione los problemas de los argentinos. Agradezco a los jóvenes que han participado de la jornada tan importante durante el viernes por la mañana, es una gran experiencia para incursionar en temas no solo de pastoral social sino también en la problemática del país. Pretendemos proponer cuatro ejes organizadores de reflexión: cultivar la conciencia de la deuda social, construir un proyecto integrador, la política como responsable de bien común, y el trabajo clave de lo social. Este marco de la Pastoral Social nos debe llevar a la reflexión, los jóvenes, los que van a hacer la posta tanto en política como en sindicalismo donde les toque son los que confiamos y los que deben llevar el país adelante”.

 
 

Haga clic sobre la imagen para acceder y ver el video de cierre del panel

 
 

Mons. Casaretto

 
     
 

MISA

 
  Al finalizar esta Tercera Sesión, se celebró una misa en el mismo salón de las conferencias de Hotel Intersur “13 de Julio”. Presidió la eucaristía monseñor Antonio MARINO, obispo de Mar del Plata, y concelebrada por monseñor Jorge LOZANO, monseñor Jorge CASARETTO, monseñor Jorge LUGONES y monseñor Jorge VÁZQUEZ, veinte sacerdotes y dos diáconos.

 
 

Reproducimos el texto completo de la homilía:

“Confirmar en la fe… en el amor… en la unidad”
(Papa Francisco)

Homilía en la vigilia de la solemnidad de San Pedro y San Pablo
Mar del Plata, sábado 28 de junio de 2014

Queridos hermanos obispos, sacerdotes, autoridades y fieles:

1. Eucaristía y Semana Social

En el marco de la Semana Social 2014, bajo el lema: “El Papa Francisco y la cuestión social”, celebramos la Santa Misa, convencidos de que en ella nos hallamos ante la fuente de sentido de toda nuestra actividad. Los cristianos creemos que aquí se hace presente el mismo Cristo y su acto de amor redentor del género humano. El mismo Señor nos invita a entrar en comunión con Él, a fin de que nuestra vida se alimente de ese mismo amor y quede iluminada, inspirada y movida siempre por él.

La Eucaristía nos habla del amor solidario de Cristo, que se entregó por nosotros, y nos une más estrechamente con Él y entre nosotros. Por eso mismo, es el aporte principal que la Iglesia hace a la sociedad.

2. San Pedro y San Pablo

En vísperas de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el martirio de ambos apóstoles nos lleva a reflexionar sobre la calidad de seres humanos que supo formar el cristianismo desde el principio. Estamos ante dos personalidades bien diversas por su origen y temperamento, por su vocación y sus funciones dentro de la Iglesia. Pero al mismo tiempo, complementarias e inseparables.

Pedro, el pescador de Galilea, fue el primero en confesar la fe, identificando a Jesús como “el Mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16,16), y por eso mismo, llamado a ser roca sobre la que el Señor edificaría su Iglesia (Mt 16,18) y puesto por Él a la cabeza del colegio de los apóstoles, como garante de la unidad y de la caridad. Pablo fue el intérprete profundo de esa misma fe, quien una vez convertido fue modelo del misionero para todos los tiempos, como viajero incansable, habitado por la pasión de llevar a los paganos el misterio de Cristo.

Uno y otro, discípulos apasionados de Jesucristo. Uno y otro, brindaron el supremo testimonio de amor, derramando su sangre por Él. Alcanzados y transformados por la gracia, ambos fueron conscientes de que no podían apoyarse en sus solas fuerzas humanas, ni confiar en más recursos que en la fe. Por eso hemos oído a Pedro decir al paralítico: “No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y camina” (Hch 3,6). Por eso también Pablo, al final de sus días, consciente de que todo su apostolado fue obra de la gracia en él, escribirá a Timoteo: “el Señor estuvo a mi lado, dándome fuerzas, para que el mensaje fuera proclamado por mi intermedio y llegara a oídos de todos los paganos” (2Tim 4,17).

Uno y otro se reconocieron y respetaron en sus respectivos carismas. Como hemos escuchado en la carta a los Gálatas, Pablo sintió la necesidad de ir a visitar a Pedro y permaneció con él quince días (cf. Gal 1,18). Y Pedro reconoció la legítima vocación de Pablo estrechando su mano, en señal de comunión (Gal 2,9).

La Iglesia es por vocación escuela de fraternidad y amor solidario, de unidad que integra toda legítima diversidad. Aspira a ser la casa de todos y por eso convoca al diálogo y al encuentro, a la escucha mutua y a la mano tendida. Los miembros de la Iglesia, en fidelidad a Cristo y bajo el ejemplo de los apóstoles, proponemos ideales que a los hombres les parecen sueños inalcanzables. Aunque la plena realización de los mismos trasciende la historia de los hombres, nosotros creemos que a cada recodo de la historia es posible anticipar acciones que anuncian un mundo más digno del hombre. 

3. Francisco y la Semana Social

La fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, coincide también con el Día del Papa. Sabemos Francisco ha honrado con su presencia estas semanas. Es, por tanto, la ocasión para ofrecerle nuestro homenaje de adhesión a su magisterio, en particular a la exhortación apostólica Evangelii gaudium, donde se contienen orientaciones pastorales para enfrentar las crisis sociales, no desde planteos técnicos en primer lugar, sino desde la base de principios morales que deben inspirar cualquier solución técnica: “No a una economía de la exclusión. No a la idolatría del dinero que gobierna, en lugar de servir. No a la inequidad que genera violencia. Sí al compromiso social y al oído atento al clamor de los pobres. Sí a la paz social, mediante el diálogo, perseverando en objetivos de largo plazo; creyendo que la unidad es superior al conflicto, la realidad más importante que la idea, y el todo superior a la parte”.

La Iglesia es consciente de no tener más recursos que la palabra divina y el testimonio de vida, su fe en Dios y la asistencia prometida del Espíritu Santo.

Si miramos sus dos milenios de historia, nos convencemos de que siempre hubo hombres y mujeres que ilustraron con sus vidas la verdad de las enseñanzas del Evangelio. Aunque el lobo sea más fuerte que el cordero, es el cordero quien termina venciendo al lobo. La Eucaristía nos fortalece en esta convicción.

Que los santos apóstoles Pedro y Pablo nos enseñen a vivir como auténticos testigos, y con su intercesión nos confirmen en la fe, en el amor y en la unidad.

ANTONIO MARINO
Obispo de Mar del Plata

FIN DE LA TERCERA SESIÓN

¡Compartir este artículo!

Submit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn