En el afán de preservar el monte nativo frente a la deforestación abusiva de un falso progreso y honrar la vida sobre la Tierra, me preocupó la indiferencia respecto del cuidado de la casa común. Eso llegó a provocarme tristeza.
Por José Luis Serrano, laico cordobés, ambientalista, actor, creador del personaje Doña Jovita

La Providencia puso en mi camino a un amigo, el padre Luis Salazar, quien compartió una reflexión que cambió mi mirada: cuando uno cuida y defiende con amor algo que es para el bien de todos, eso nunca debería ser motivo de tristeza, aun cuando todo parezca oler a derrota.
Recuerdo su frase:
“No te cuido porque estés por reventar, sino que te cuido porque te amo”.
A partir de esas palabras, mi actitud se transformó. Dejé atrás la pena y nació una disposición más agradecida. Desde ese lugar surgió la zamba Cerros vivos, que expresa ese vínculo con la tierra y el paisaje donde desarrolló su misión nuestro Cura Brochero. Comparto un estrofas de la misma.
CERROS VIVOS
Estos cerros están vivos,
nadie me lo ha de negar;
hasta las piedras resuellan y el sol anda en la flor del chañar.
Lo más bonito de todo ha de ser en esta fiesta bailar.
Anda bramando el arroyo,
las nubes vienen y van contra el azul de las sierras, y están
dispuestas a dibujar. Silban los montes y el viento se va
llevando mi alma a pasear…
No te cuido porque digan que ya no tienes remedio;
somos de la misma laya y nos llevamos adentro.
Tierra Madre, yo te cuido por el amor que te tengo.











