Participación de la Red de Universidades por la Casa Común en la Combre por el Cambio Climático en Belo Horizonte
La jornada estuvo marcada por dos paneles clave en la Zona Verde, centrados en la educación, la economía y el mundo del trabajo como ejes para impulsar la conversión ecológica.
Actividad 1 – Pabellón OEI (Iberoamerican States Organization), Zona Verde:
“Abandono de los combustibles fósiles y nuevos estilos de vida: educación y formación para una conversión ecológica estructural (OEI)”

Participaron Agustina Rodríguez Saa, presidenta de la Red Universitaria para el Cuidado de la Casa Común (RUC); Carlos Greco, rector de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y miembro de la RUC; Darío Bossi, presidente de la Red Iglesia y Minería; y Juan Esteban Belderrain, consultor del CELAM–Porticus.
El panel estuvo dedicado a analizar los desafíos de la crisis climática y la necesidad de promover nuevos estilos de vida desde una perspectiva de ecología integral. Los expositores coincidieron en la urgencia de asumir los límites planetarios y repensar los modelos de desarrollo vigentes. También advirtieron sobre la falta de voluntad política para impulsar transformaciones profundas y señalaron la importancia de fortalecer nuevos liderazgos, además de promover espacios de diálogo y participación en los procesos de gobernanza.
La educación se destacó como un eje transversal. Se remarcó que formar únicamente en una conciencia crítica resulta insuficiente, y que es indispensable crear instancias colectivas para construir alternativas y nuevos modos de habitar el planeta. En esta línea, se retomó el debate sobre la educación como derecho humano y la necesidad de garantizar inversión pública, incluso mediante instrumentos como los canjes de deuda o mecanismos asociados a la deuda ecológica.
En resumen, la presidenta de la RUC, Agustina Rodríguez Saa, concluyó que: «Todas las miradas confluyen en la necesidad de que la educación, como bien convoca Laudato Si’, es una estrategia para repensar el modelo de desarrollo.»
Actividad 2 – Pabellón OEI (Iberoamerican States Organization), Zona Verde:
“Contribuciones Nacionales Determinadas (NDCs): organizando la esperanza. ¿Estamos haciendo lo suficiente?
Este encuentro fue moderado por el Padre Anderson Pedroso (Presidente de ODUCAL), que lo definió como «un paso a más de un puente del Jubileo a la COP30» para avanzar en acciones climáticas.

Participaron Kalil Cury Filho, director adjunto de Desarrollo Sustentable de la Federación de Industrias de São Paulo (FIESP); Hernán Coronado, especialista regional en pueblos indígenas de la Oficina Latinoamericana de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); Kaira Reece, secretaria de Desarrollo Sustentable de la Unión de Trabajadores de las Américas; Patricia Gualinga, vicepresidenta de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA); y Monseñor Reginaldo Andrietta, coordinador de la Red Eclesial del Trabajo Organizado (RETO) del CELAM.
El panel se enfocó en la dimensión social de la crisis, señalando que el cambio climático «impacta de forma especial a quienes viven en vulnerabilidad y condiciones laborales precarias».
En este sentido, las voces del trabajo fueron fundamentales: Kaira Reece (Líder sindical) subrayó la importancia del trabajo en red y de que los sindicatos defiendan los derechos en la transición, recalcando que la «dignificación de la vida, que debe estar primero que todo a la hora de tomar las decisiones». Por su parte, Kalil Cury Filho (Líder empresarial) enfatizó que la «calificación del trabajo, que da sentido a la vida de las personas» es clave, y que el esfuerzo colectivo es una herramienta esencial para afrontar el cambio.
Finalmente, se alzó un firme clamor por una gobernanza climática verdaderamente democrática y horizontal en la COP30. Hernán Coronado (OIT) insistió en que es vital fortalecer el liderazgo y garantizar que «las voces de todos los colectivos se vean representadas», especialmente las de los pueblos indígenas y las comunidades. Patricia Gualinga (Vicepresidenta CEAMA) cuestionó la inclusividad del evento, destacando que los territorios indígenas son los mejor preservados. Su exigencia fue contundente: denunció la falta de financiamiento y demandó que los pueblos sean «dueños de nuestras propias decisiones».
De esta forma, la jornada del martes reafirmó el compromiso de la RUC de vincular la estrategia política y económica con la justicia social y la dignidad de los pueblos.










