ENDEPA
Aportes desde la Pastoral Social
La tarde del viernes 27 de febrero de 2026, Mons. Dante Braida, como presidente de la Comisión episcopal de Pastoral Social (CEPAS) participó de un diálogo con el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) reunidos en un encuentro anual con referentes de diversos puntos del país. Estaban reunidos unos 35 miembros de ENDEPA junto a los obispos que integran la comisión episcopal de Pastoral Aborigen: Mons. Luis Scozzina, José María Rossi y José Vicente Conejero Gallego, junto al secretario Rodolfo Fernández.
- Mirada de la Iglesia ante la situación actual de los Pueblos Indígenas.
Se trata de una realidad que, al menos en los últimos decenios, la Iglesia intenta acompañar de cerca. La existencia de ENDEPA es una respuesta concreta con su mirada y accionar amplia y en todo el territorio nacional y en diálogo con otras organizaciones. Es también significativa que exista una Comisión Episcopal con 4 obispos acompañando.
Sin embargo, es un tema en el que creo estamos en deuda, o sea, se podría hacer mucho más de un modo intersectorial. No hay suficiente conciencia del valor de los pueblos originarios y de su realidad de marginalidad en una tierra donde ellos están desde siempre.
Provengo de una ciudad donde el pueblo originario fue eliminado. Y el mismo nombre, Reconquista, hace alusión a ese hecho. Sin embargo hay comunidades que prevalecen.
- Análisis de la Realidad. Líneas, desafíos, intervenciones, incidencia que se plantea la Iglesia para este año ante la realidad que vivimos.
Una realidad que plantea la Iglesia para este año y los venideros es la implementación de la sinodalidad. La misma trae un cambio profundo en nuestra manera de proceder como Iglesia que implica, entre muchos aspectos:
- Una mayor participación de todos sus miembros.
- Una mayor profundización en la vida espiritual
- Un aprendizaje del discernimiento comunitario y eclesial para abordar de modo más amplio y participativo los problemas de hoy y su misión evangelizadora.
- Un agudizar la actitud de escucha lo más amplia posible para comprender la realidad de un modo más completo.
- ¿Cuál es la posición de la Iglesia frente al paradigma tecnocrático basado en el modelo extractivista (minería, petróleo, profundización de la hidrovía del Paraná, desmonte, etc), que se está implementando en nuestro país, que afecta muy especialmente a los pueblos originarios y sus territorios?
En primer lugar, reconocemos que el paradigma tecnocrático es una visión ideológica que asume que el progreso humano depende exclusivamente del desarrollo tecnológico y económico, creyendo que la técnica puede resolver todos los problemas sociales y ambientales. Bajo este paradigma, el medio ambiente se considera un recurso a explotar y controlar para el crecimiento económico, a menudo sin considerar sus límites.
El papa Franciso en varias ocasiones y, sobre todo en Laudato Sí, nos ha dado un panorama claro de lo nocivo de este paradigma.
El avance de la ciencia y la técnica termina promoviendo un uso de los recursos naturales excesivo. Al mismo tiempo, alienta un consumismo exagerado y termina generando una gran desigualdad. Pocos pueden consumir lo que tanto se produce y muchos quedan al borde del camino.
Decía Francisco algo así como: “si todos los habitantes del planeta pudiéramos llegar al nivel de consumo de los países más ricos, el mundo sencillamente estallaría”. Al mismo tiempo y, siguiendo Laudato Sí, creo que estamos llamados a cambiar de estilo de vida. Un estilo de vida más austero y plenificante: “se puede vivir bien con poco”.
De todos modos, los recursos naturales los tenemos que usar para vivir y desarrollarnos. Ahí creo que tenemos el desafío de hacerlo con un criterio razonable y con un amplio consenso social. Lo cual requiere procesos largos de diálogo escucha, y mucha participación.
- El extrativismo tiene muchas expresiones: minería, petróleo, profundización de la hidrovía del Paraná, desmonte, etc), que se está implementando en nuestro país.
Lo que no se ve es esa amplia participación social que defina permitir o no ciertas intervenciones, sobre todo las de grande escala, y en caso de permitirla que las regule.
Mi sensación es que mientras buscamos algo más consensuado, y se busca una reflexión más participativa, las expresiones de este paradigma avanzan aceleradamente. Y no hay un amparo legal acorde, que, entre otras cosas, permita una amplia participación, acceso a la información de las poblaciones. De este modo, es difícil esperar buenos resultados.
- ¿Cómo se acompaña desde la Iglesia a los Pueblos Indígenas en relación a sus derechos?
No sé. Me imagino que es lo que ustedes hacen. No tengo claro si hay algo más.
- ¿Qué propuesta pastoral se tiene hacia los pueblos Indígenas que busque un diálogo real y participativo?
Desde la Pastoral Social no tenemos nada a nivel nacional. Solo algunos diálogos con Mons. Scozzina reconociendo la necesidad de avanzar en algo que implique una acción en conjunto. La intención está, habrá que encontrar caminos para concretarla.
- ¿Cómo animar la Pastoral Aborigen desde el acompañamiento eclesial a través de las CEPAS?
Aquí les quiero comentar que, desde CEPAS, fuimos dando pasos en ampliar la participación de laicos formando varios equipos de trabajo para un mejor abordaje de las distintas realidades. Les nombro algunos ejemplos:
- Se creó el Area de Ecología Integral, con miembros de distintos lugares del país. Hace poco esta Area de Ecología Integral elaboró una Carta abierta dirigida a los legisladores por el tema de los glaciares. También realizó un acompañamiento sobre la cuestión de los INCENDIOS en el sur del país; y se hizo seguimiento del debate sobre la concesión de la Hidrovía del río Paraná
- Se generó un espacio multisectorial para la reflexión y elaboración de aporte a la propuesta de Ley sobre la baja de Edad de Imputabilidad. También desde este espacio se elaboró una Carta Abierta dirigida a legisladores nacionales sobre el Proyecto del Nuevo Régimen Penal Juvenil. La carta busca contribuir a un debate serio y responsable, aportando datos, estadísticas y la experiencia concreta del trabajo en el territorio, especialmente junto a niños, niñas y adolescentes en contextos de mayor vulnerabilidad, poniendo en el centro el cuidado integral, la prevención, la educación y la inclusión social. Al mismo tiempo se hace referencia a instituciones que realizan aportes al tema desde diversas perspectivas.
- Se creó un Equipo federal de comunicación: Para difundir la vida de la Pastoral social en las diócesis y sobre realidades sociales diversas.
- Se renovó la Comisión de JUSTICIA y PAZ. Por primera vez la preside una mujer: Ayelén Tomassini, que era parte de la misma en el área “Contra la trata”; y un vicepresidente: Enrique Del Percio, del ámbito universitario. La comisión tiene unos 30 miembros de distintas disciplinas y oficios. Organizada en distintas subcomisiones. Algunos desafíos de esta Comisión:
- Abordar temas de actualidad: como la cuestión del trabajo, la educación, la Inteligencia Artificial, la comunicación y varias más
- Recrear el ‘diálogo argentino’, o un ‘foro de habitantes a ciudadanos’ con una propuesta denominada “Encuentro Argentina”, junto a la comunidad Israelí y a Iglesias evangélicas.
- Buscar modos de acompañar a los dirigentes:
- Hace unas semanas se ha realizado un Retiro para dirigentes políticos con muy buena participación.
Como Pastoral Social nos hemos propuesto para este trienio:
- Fomentar la vivencia de la dimensión social de la fe en los cristianos.
- Fomentar la participación del laicado en la vida política.
- Fomentar un mayor protagonismo de los delegados diocesanos en el andar de la pastoral social.
- Realización de la SEMANA SOCIAL, con una mayor participación laical en su organización a través de un equipo. Equipo que, a su vez, genera espacios de intercambio sobre temas actuales: ejemplo sobre LUDOPATÍA.
- ¿Qué acciones se pueden llevar adelante en conjunto para que la Pastoral Aborigen no sea una pastoral de periferia?
Con Pastoral Aborigen se puede, en lo inmediato, avanzar en un espacio de diálogo para fijar acciones en conjunto; en la Semana Social, de acuerdo a la temática que abordemos, se puede incorporar la perspectiva de los pueblos aborígenes; en materia de derecho, trasladar problemáticas a abogados de Justicia y Paz; alentar en las diócesis la inter relación de la Pastoral Aborigen con las Pastorales Sociales diocesanas.
Finalmente, miembros de la Pastoral Aborigen sugirieron para la Semana Social de este año el tema de la “Ética del cuidado”. Considerando que hay muchas transgresiones que afectan la vida de los pueblos originarios y, en general, la realidad de personas en situación de vulnerabilidad.










