El 4 de julio de 2005, en la Misa de conmemoración de la llamada «Masacre de San Patricio» en donde asesinaron a 5 miembros de la Congregación Palotina, el entonces Cardenal Bergoglio dijo en su homilia: Esta Parroquia ungida por la decisión de quienes juntos vivieron, ungida por la sangre de quienes juntos murieron, nos dice algo a esta ciudad, algo que cada uno tiene que recoger en su corazón y hacerse cargo. Despejar etiquetas y mirar el testimonio. Hay gente que sigue siendo testigo del Evangelio, hay gente que fue grano de trigo, dio su vida y germinó
¿Qué ocurrió en la Parroquia San Patricio el 4 de julio de 1976?
En la iglesia de San Patricio, ubicada en el barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires fueron encontrados torturados y asesinados los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y Emilio Barletti. Todos argentinos salvo Salvador Barbeito que era español.
¿Qué testigos hubieron?
Aproximadamente a la 1 a. m. del 4 de julio, tres jóvenes, Luis Pinasco, Guillermo Silva y Julio Víctor Martínez, vieron cómo dos automóviles estacionaban frente a la iglesia de San Patricio. Como Martínez era hijo de un militar y pensó que podría tratarse de un atentado contra su padre, fue a la Comisaría n.º 37 para hacer la denuncia. Minutos después un automóvil policial llegó al lugar y el oficial Miguel Ángel Romano habló con las personas que estaban en los autos sospechosos y se retiró. A las 2 de la mañana Silva y Pinasco vieron cómo un grupo de personas con armas largas salían de los autos sospechosos y entraban a la iglesia a la fuerza.
A la mañana siguiente, a la hora de la primera misa, un grupo de fieles esperaba frente a la puerta de la iglesia, que se encontraba cerrada. Extrañado por la situación, el joven Rolando Savino, organista de la parroquia, decidió entrar por una ventana y encontró en el primer piso los cuerpos acribillados de los cinco religiosos, boca abajo y alineados, en un enorme charco de sangre sobre una alfombra roja con escritos que justificaban esta acción por ser miembros de los Sacerdotes del Tercer Mundo, pertenencia que nunca pudo ser comprobada.
¿Quiénes fueron los responsables?
Si bien durante muchos años la instrucción se tramitó en el marco de la megacausa ESMA, todos los indicios apuntan hacia la Policía Federal. Desde el año 2023 el expediente se encuentra a cargo del juez Daniel Rafecas, que investiga el hecho como parte de los crímenes del grupo de tareas de Coordinación Federal. Se espera además que en los próximos días el magistrado indague a cuatro efectivos de la Comisaría 37 sospechados de liberar la zona.
¿Qué hicieron los palotinos para ser asesinados?
Seguir a Jesús y su Evangelio. Los palotinos establecieron una espiritualidad y un accionar cristiano basado en el apostolado, a partir de un activo vínculo y compromiso con la comunidad laica, marcando una íntima conexión entre la vida activa y la contemplativa. El carisma de la comunidad ha sido definido como «Santificarse para santificar».
Realizaban un intenso trabajo barrial, educativo y de ayuda a los más necesitados, lo cual era visto por los militares como una actividad «subversiva». Denunciaban las injusticias sociales, la opresión del pueblo y los crímenes de lesa humanidad que ya se estaban cometiendo en el país y formaban parte de un sector del clero católico que optó por los sectores populares, convirtiéndose en objetivo directo del aparato represivo estatal
Desde 1976, el padre Kelly, párroco de San Patricio, denunció públicamente, desde su lugar de pastor, las violaciones de derechos humanos que estaba realizando condenando los remates de bienes robados a los desaparecidos.
¿Qué nos dejan estos 5 hermanos?
Hoy son luz y vida. Las nuevas generaciones de religiosos y la comunidad en general recuerdan a los cinco mártires palotinos (Alfredo Leaden, Alfredo Kelly, Pedro Duffau, Salvador Barbeito y Emilio Barletti) como «luz y vida». Su memoria es honrada activamente en misas, homenajes y a través de organizaciones como Palotinos por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Su entrega continúa iluminando el presente y alentando a las nuevas generaciones a vivir con fidelidad el Evangelio, la justicia y la fraternidad.
El proceso de Beatificación fue abierto oficialmente en Buenos Aires el 1° de agosto de 2005 por disposición del entonces arzobispo, cardenal Jorge Bergoglio .
Cada 4 de julio se los conmemora. El próximo 4 a las 19 se celebrará una misa en la Parroquia de San Patricio presidida por Monseñor García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires y la presencia de Monseñor Dante Braida, Presidente de Pastoral Social.











