Los días 13,14 y 15 febrero se realizó en Rawson el encuentro Pastoral de la Región Patagonia – Comahue. Con la presencia de todas las diócesis, Alto Valle, Bariloche, Comodoro Rivadavia, Neuquén, Prelatura de Esquel, Rawson, Río Gallegos y Viedma, Este año el lema fue “Renovar la misión caminando juntos la Patagonia con espíritu sinodal”
Con un proceso de comunión regional muy maduro, donde la metodología de la «Conversación en el Espíritu» permitió que el discernimiento no se quedará en lo individual, sino que se transformara en acuerdos comunitarios concretos.
Durante esos días, en los cuales los signos, los análisis y las celebraciones de fe son un camino que hace profundizar el espíritu misionera de una Iglesia que camina.
El gesto simbólico de los obispos colocando piedras sobre los «emergentes ambientales» en el mapa refleja el peso real de los conflictos ambientales en la Patagonia, reconociendo que el clamor de la tierra y el de los pobres son uno solo.
La sinodalidad estuvo marcando los recorridos de manera transversal , sobre todo en los aspectos prácticos. Al trabajar sobre los capítulos 3 y 4 del Documento Final del Sínodo, el enfoque pasó de la teoría a la práctica: fortalecer los Consejos Parroquiales, Diocesanos y Económicos para que la participación sea asumida por el Pueblo de Dios, asumiendo una corresponsabilidad que nos marca este tiempo histórico.
En este “caminar juntos”, se pudo vivenciar con las acciones en las cuales todas las áreas presentes (Cáritas, Pastoral catequesis, Pastoral Carcelaria, Pastoral de la salud, pastoral juvenil,Pastoral de la comunicación, pastoral misionera, Pastoral social) se hicieran aportes mutuos rompe con la «pastoral de compartimentos estancos» y genera una mirada integral de la realidad regional y el caminar que se proyecta.
La presencia de Mons. Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, reforzó el análisis del contexto legislativo actual, buscando respuestas que broten de la fe ante los desafíos sociales del momento.
El cierre con las diócesis proyectando líneas conjuntas asegura que el espíritu de la Patagonia —con sus distancias y desafíos— se transforme en una marcha esperanzada por la justicia, la paz y el cuidado de la Casa Común. Es testimonio de una Iglesia que camina unida, sin abandonar a los más pobres










