Fuente: Vatican News
El Papa: la misión de la Iglesia no es sobrevivir, sino comunicar el amor de Dios
El Papa León ha enviado una carta a los cardenales, con fecha 12 de abril, agradeciéndoles su participación en el Consistorio —el primero desde el inicio de su pontificado— que tuvo lugar en el Vaticano los días 7 y 8 de enero de 2026 y se centró en los temas de la sinodalidad y la misión. En la misiva, el Pontífice expresa su aprecio por el trabajo realizado en los grupos de manera libre y fecunda, hasta el punto de constituir «un patrimonio precioso que deseo seguir custodiando y haciendo madurar en el discernimiento eclesial».
El «soplo nuevo» del anuncio
El Santo Padre reflexiona luego sobre la Evangelii gaudium, la Exhortación apostólica del Papa Francisco publicada en 2013, centrada en el anuncio del Evangelio en el mundo. «De sus contribuciones —subraya— se desprende con claridad que dicha Exhortación sigue representando un punto de referencia decisivo: no se limita a introducir nuevos contenidos, sino que recentra todo en el kerigma como corazón de la identidad cristiana y eclesial». El Papa afirma que ha sido reconocida como un verdadero «soplo nuevo», capaz de iniciar procesos de conversión pastoral y misionera, «más que de producir reformas estructurales inmediatas, orientando así en profundidad el camino de la Iglesia».
Las nuevas perspectivas
Se trata, pues, de una perspectiva que interpela a la Iglesia en todos los niveles porque, continúa el Papa, llama a cada bautizado a pasar de una fe recibida a una fe vivida; «en este camino —escribe— se ve afectada también la calidad misma de la vida espiritual, en la primacía de la oración, en el testimonio que precede a las palabras y en la coherencia entre fe y vida». A nivel comunitario, se trata del paso a una pastoral misionera en la que las comunidades están llamadas a ser hospitalarias, «atentas a la calidad de las relaciones y capaces de ofrecer espacios de escucha, de acompañamiento y de sanación». En la perspectiva diocesana, el Papa León invita a los pastores a «apoyar con decisión la audacia misionera, velando para que no se vea lastrada o sofocada por excesos organizativos, y favoreciendo un discernimiento que ayude a reconocer lo esencial».
Una misión integral
El Papa recuerda que de este modo se perfila aún más claramente la «misión profundamente unitaria»: cristocéntrica y kerigmática, «que nace de un encuentro con Cristo capaz de transformar la vida y que se difunde por atracción más que por conquista». Una misión integral, «que mantiene unidos —se lee en la carta— anuncio explícito, testimonio, compromiso y diálogo, sin ceder a la tentación del proselitismo ni a una lógica de simple conservación o expansión institucional».
Vivir sin complejos
«Incluso cuando se reconoce minoritaria, la Iglesia —destaca el Pontífice— está llamada a vivir sin complejos, como pequeño rebaño portador de esperanza para todos, recordando que el fin de la misión no es su propia supervivencia, sino la comunicación del amor con el que Dios ama al mundo». Por lo tanto, hay que relanzar la Evangelii gaudium, verificando primero qué se ha asimilado «con honestidad», a distancia de años, y qué ha quedado sin aplicar; luego, «hay que prestar atención a la necesaria reforma de los itinerarios de iniciación cristiana».
El Papa León también exhorta a valorar las visitas apostólicas y pastorales «como auténticas ocasiones kerigmáticas y de crecimiento en la calidad de las relaciones»; en cuanto a la comunicación eclesial, subraya la necesidad de reconsiderar la eficacia, «incluso a nivel de la Santa Sede, desde una clave más claramente misionera». La carta concluye con un agradecimiento por el servicio y la contribución a la Iglesia y hace referencia al próximo Consistorio, que tendrá lugar los días 26 y 27 de junio, con el anuncio de «una comunicación más detallada para acompañar adecuadamente la preparación».










