Misa en Ciudad Papa Francisco a un año del fallecimiento del Papa Francisco
“LOS BARRIOS QUE NO SE INTEGRAN, SE ENTREGAN AL NARCOTRÁFICO”
El sábado 25 de abril de 2026 , la Conferencia Episcopal Argentina se hizo presente en la Ciudad Papa Francisco, situada San Justo, La Matanza, Argentina, para conmemorar el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco.
La celebración fue presidida por monseñor Marcelo Colombo , presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza; monseñor Raúl Pizarro , secretario de la Comisión Ejecutiva del episcopado argentino; monseñor Eduardo García, obispo de San Justo; y monseñor Jorge Torres Carbonell , obispo de Gregorio de Laferrere, junto a decenas de sacerdotes de villas y barrios populares.
El obispo Eduardo García dijo al comenzar la misa que la elección no fue casual: “porque, como dijo el Papa Francisco, ‘desde las periferias se ven mejor las cosas’. Lo hacemos en este lugar como símbolo de tantos otros lugares que sufren la encrucijada del dolor de la ausencia del Estado y el avance del narcotráfico. No queremos renunciar a conseguir con nuestra gente una vida más digna, ni queremos que nuestros pibes crezcan en la “narcoesperanza”. Queremos que nuestros barrios se pongan de pie. Porque ese es nuestro trabajo como Iglesia, ayudar a la dignidad de los hijos de Dios”.
En los barrios donde se encuentra la Parroquia San José se viene llevando adelante un proceso de urbanización del barrio, fruto del trabajo conjunto entre el Estado y la comunidad.
Con la participación central de las parroquias de las villas de la Ciudad de Buenos Aires y las barriadas populares del Conurbano Bonaerense, se rezó especialmente por los habitantes de los barrios populares y por todos aquellos que trabajan cotidianamente por su desarrollo y dignidad. En ese marco, se destacó con fuerza el legado del Papa Francisco, profundamente encarnado en el camino de los curas de villas y barrios populares, y en experiencias de salvación comunitaria como los Hogares de Cristo.
En ese sentido monseñor Marcelo Colombo sostuvo en la homilía que “Francisco nos dijo que estamos en el mismo barco y tenemos que salir juntos de esto. También de la pobreza, de la postergación, de la exclusión. O salimos juntos o no salimos. Y por eso estos esfuerzos tan grandes de nuestros curas, de nuestras escuelas, de nuestras comunidades parroquiales, de esos líderes barriales, catequistas o dirigentes permiten que se hagan concretos esos sueños de una vida nueva para todos, todos, todos”.
En distintos momentos de la celebración se hizo presente una preocupación central: “los barrios populares se integran o se entregan al narcotráfico”. Los sacerdotes que viven y trabajan en los barrios populares dijeron que es “necesario recuperar el entramado social dañado y fortalecer la comunidad para cuidar la vida de los más frágiles”.
Uno de los signos más fuertes de la misa fue el lavatorio de los pies, donde se puso en el centro a quienes más sufren: abuelos, niños, personas con discapacidad, personas en situación de consumo problemático y tantas mujeres que sostienen la vida en los barrios.
Asimismo, se destacó la importancia de abrir oportunidades concretas en los barrios populares, fortaleciendo espacios comunitarios como la capilla, la escuela, el club y los Hogares de Cristo, ámbitos donde se reconstruyen vínculos, se acompaña la vida y se generan caminos de integración real.
Hubo también un fuerte llamado a no acostumbrarse a la violencia ni a naturalizar el descarte, y a renovar el compromiso por una sociedad donde la dignidad de cada persona esté en el centro.
A un año de su partida, el legado de Francisco sigue vivo en los barrios, en las comunidades y en quienes, todos los días, trabajan por una Argentina más justa, más fraterna y más humana.
Al finalizar la misa, el padre Lorenzo “Toto” de Vedia dijo. “Esto recién empieza. Porque tenemos la fuerza de Dios. Tenemos una Iglesia unida en favor de los más pobres. Esto recién empieza porque seguimos el legado del Papa Francisco, unidos al Papa León XIV, unidos a toda la Iglesia y, especialmente, siendo leales a los más pobres de nuestra Patria”











