La juventud y el compromiso social, a la luz del testimonio de los Mártires Riojanos
Fuente: Radio María
En el último programa del ciclo Los Mártires Riojanos en la Pastoral Social, el protagonismo estuvo puesto en los jóvenes y en el desafío de asumir un compromiso transformador inspirado en el Evangelio. A través de las reflexiones del Obispo de Chascomús, Monseñor Juan Ignacio Liébana, y del Arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, la emisión invitó a descubrir cómo el testimonio de los mártires riojanos sigue iluminando el camino de las nuevas generaciones.
Como en cada encuentro, el programa contó con la conducción de la hermana Silvia Somaré ecj y la periodista Ana Laura Martínez, integrantes del área de comunicación de la Comisión Nacional de Pastoral Social.
Para Monseñor Liébana, los jóvenes poseen una capacidad única para cuestionar las estructuras y abrir nuevos caminos. “Los jóvenes incomodan con sus preguntas”, afirmó, al señalar que esa actitud interpela a la Iglesia a vivir con mayor autenticidad y coherencia el Evangelio. En ese sentido, destacó que muchos de ellos ya participan activamente en espacios solidarios, ambientales y comunitarios, aunque no siempre dentro de las estructuras eclesiales tradicionales.
El obispo también llamó a reconocer los nuevos lenguajes con los que los jóvenes expresan su compromiso. “Hay muchos jóvenes muy inquietos, muy deseosos de un mundo distinto”, sostuvo, al valorar su sensibilidad frente a la desigualdad, el cuidado de la casa común y la búsqueda de mayor justicia. A su juicio, la Iglesia necesita acercarse a esos espacios, dialogar con ellos y ofrecer oportunidades reales de participación.
En esa misma línea, remarcó que el compromiso social forma parte del núcleo del mensaje cristiano y animó a superar los temores que muchas veces frenan esa misión. “Tenemos que seguir a Cristo hasta las últimas consecuencias, como lo hicieron los mártires”, expresó, recordando que el Evangelio no puede reducirse a una vivencia privada, sino que está llamado a transformar la sociedad y sus estructuras.

La segunda parte del programa recuperó el testimonio de Monseñor Marcelo Colombo, quien compartió su mirada sobre la juventud de los beatos riojanos y el modo en que Monseñor Enrique Angelelli supo acompañar sus vocaciones. Al recordar la pastoral del obispo riojano, destacó que los jóvenes eran considerados protagonistas de la vida eclesial, con sus dones y carismas puestos al servicio de la misión.
Sobre el beato Carlos Murias, Colombo señaló que su entrega fue fruto de una profunda identificación con Cristo. “La generosidad de Carlos nos remite a una época, pero también nos compromete con un ideal permanente de la juventud”, afirmó, subrayando que su vida refleja una decisión radical de servir al Evangelio sin concesiones.
También evocó la historia del sacerdote francés Gabriel Longueville, quien mantuvo durante años el deseo de ser misionero en América Latina hasta que pudo concretarlo. “Esos sueños de juventud un día fueron su realidad”, destacó, poniendo de relieve el valor de la perseverancia, la confianza en Dios y la fidelidad a la propia vocación, aun cuando los tiempos no coinciden con los propios proyectos.
Finalmente, al referirse a Wenceslao Pedernera, Colombo recordó que su camino de santidad nació en la vida familiar, el trabajo y la fe compartida con su esposa Coca. “El trabajo solidario fue un ideal concreto, un ideal visible, un ideal posible de vivir”, expresó, mostrando cómo la santidad también se construye en la cotidianeidad y en el compromiso con la comunidad.
A lo largo del programa quedó de manifiesto que el legado de los mártires riojanos continúa siendo una fuente de inspiración para las nuevas generaciones. Su testimonio demuestra que la juventud, cuando se deja interpelar por el Evangelio, puede convertirse en protagonista de una Iglesia en salida, comprometida con la justicia, la paz y el servicio a los más vulnerables.
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