Llegar a tiempo: el desafío de cuidar cuando todavía podemos hacer la diferencia

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La Subcomisión de Mujeres y Juventudes de la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina realizó, en colaboración con UTHGRA, el encuentro “Llegar a tiempo: el desafío de cuidar cuando todavía podemos hacer la diferencia”.

La propuesta fue impulsada por la Subcomisión de Mujeres y Juventudes de Justicia y Paz, coordinada por Sandra Barrionuevo, secretaria de Asistencia Social de UTHGRA y mujer referente sindical en la Comisión Nacional de Justicia y Paz.

La actividad se desarrolló en el Auditorio Hugo del Carril de UTHGRA y reunió a referentes de distintos ámbitos para dialogar sobre salud mental, consumos problemáticos, salud sexual y reproductiva, y desnutrición infantil desde una perspectiva integral del cuidado.

Participaron también Ayelén Tomasini, presidenta de la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina; José Urtubey, miembro de dicha comisión; Ezequiel Tatay, miembro de Pastoral Social; Gabriela Etcheverry, integrante de la Subcomisión de Mujeres y Juventudes y referente de Pastoral Social; y Sol Sarthou, integrante de la Subcomisión de Mujeres y Juventudes.

La charla contó con las exposiciones del Dr. Abel Albino, referente en desnutrición infantil y desarrollo de la primera infancia; el Dr. Juan Manuel Serini, especialista en salud sexual y reproductiva; la Dra. Silvia Bentolila, referente en salud mental comunitaria; y el Dr. Guido Bergman, quien abordó la problemática de las adicciones y los consumos problemáticos. También participó Guadalupe, una representante de Al-Anon, compartiendo la experiencia de acompañamiento a familiares de personas con problemas de alcoholismo. La moderación estuvo a cargo de la comunicadora Natalia Paratore.

La jornada buscó generar un espacio de escucha y reflexión sobre algunos de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo, poniendo el foco en la prevención temprana y en la responsabilidad compartida de construir comunidades que acompañen, contengan y cuiden.

Durante la apertura, Sandra Barrionuevo destacó: “Nos convoca la preocupación que venimos analizando y trabajando tanto desde la Iglesia como desde la Secretaría de Asistencia Social: la desnutrición infantil, porque un chico que no se alimenta no puede pensar y se enferma; las enfermedades de transmisión sexual; las adicciones y la salud mental”.

Por su parte, Ayelén Tomasini señaló: “Los signos de los tiempos nos llaman a una Iglesia más sinodal, capaz de escuchar con atención, promover la amistad social y fortalecer la cultura del encuentro. Todo eso debe traducirse en gestos y acciones concretas, como el trabajo que impulsa la Comisión de Justicia y Paz”.

A partir de estas problemáticas, los distintos panelistas compartieron diagnósticos, experiencias y propuestas para fortalecer el cuidado integral de las personas, especialmente de las infancias, las juventudes y las mujeres. Las exposiciones coincidieron en la necesidad de promover una mirada preventiva, fortalecer los vínculos familiares y recuperar el valor de la comunidad como espacio de acompañamiento.

En relación con los consumos problemáticos y las adicciones, se destacó la importancia de la presencia de las familias y de las redes de contención para acompañar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Del mismo modo, se remarcó la necesidad de trabajar de manera articulada entre instituciones, organizaciones sociales, comunidades de fe y actores territoriales para llegar a tiempo ante problemáticas que muchas veces comienzan de manera silenciosa.

El cierre estuvo a cargo de José Luis Barrionuevo, secretario general de UTHGRA, quien destacó el valor del trabajo conjunto entre las distintas instituciones presentes. En ese sentido, remarcó que los sindicatos cuentan con presencia en todo el país a través de sus escuelas de capacitación, policonsultorios y espacios de acompañamiento a los trabajadores y sus familias, mientras que la Iglesia desarrolla una tarea cotidiana en parroquias, capillas y comunidades de cada barrio. Esa presencia territorial, señaló, representa una oportunidad para construir redes de cuidado y cercanía capaces de acompañar a quienes más lo necesitan.

Con iniciativas como “Llegar a tiempo”, la Subcomisión de Mujeres y Juventudes reafirma su compromiso con la promoción de una cultura del encuentro y del cuidado, impulsando espacios que fortalezcan la prevención, la escucha y el acompañamiento de las personas, especialmente de quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.