El dios de Messi

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Siempre y particularmente, en estos días de mundial de fútbol, surgen expresiones como ¡Messi es Dios! ¡El Diez es Dios! Los hinchas le rinden alabanzas inclinándose ante él, le dicen Messías.

Por Silvia Somaré (ecj)

En tono de pregunta ¿Messi es Dios? ¿Por qué a Messi se lo considera así? Sencillamente porque es calificado el mejor en su deporte, porque hace bien su tarea y varias razones semejantes que lo reconocen como alguien superior a sus colegas futbolistas.

Dejo de lado las consideraciones teológicas sobre el concepto de Dios y pregunto ¿cuál es el Dios del dios Lionel Messi? ¿Quién es Dios para él? Para esta persona que despierta pasiones, reparte alegría, genera esperanza, inspira a muchos y varias cosas más con su juego y sus goles.

Acudo a un reportaje que le hicieron en noviembre de 2025[1]. Allí le preguntaron si los campeones nacen o se hacen, sencillamente contestó “Yo siempre dije que Dios me regaló un don, que me eligió a mí, y yo desde muy chiquito lo tuve… Yo hice todo lo posible, pero como dije al principio, soy un agradecido a Dios porque él me dio lo principal”.

El dios Messi reconoce la existencia de un ser superior, la existencia de Dios quien depositó en él un don, se apropió de esa capacidad, la agradece y la desarrolló. Al Don le sumó la Tarea. No nos es ajeno su entrega al fútbol y él lo confirma al decir: “En el camino hice mucho sacrificio para fortalecer ese don, porque hay mucha gente que tiene muchas condiciones, gente muy buena en todas partes del mundo, pero para ser profesional hay que hacer un sacrificio muy grande y yo siempre lo tuve como meta… me perdí cumpleaños o fiestas por estar en partidos o concentraciones”

La vida es así, todos nacemos con distintos dones y carismas, se trata de descubrirlos, de trabajarlos, de agradecerlos, no vanagloriarnos y dar del mejor modo que podamos el fruto de ese don de Dios acompañado con nuestra tarea. Messi lo resume así: «Es una combinación entre el don recibido por Dios y la disciplina«

Hay un gesto típico de Messi después de cada gol que podríamos pensar que es cábala, lo repite con la misma expresión: se persigna y apunta al cielo. ¿Qué significado tiene?[2] Es la dedicatoria a su abuela Celia; ella fue una de las personas más importantes en su infancia y la primera en apoyarlo para que jugara al fútbol, por lo que este gesto es su manera de honrarla y agradecerle desde que falleció en 1998. “Ella sigue ayudándome a mí y a mi familia” aclara Lionel.

 Nuevamente reconoce que solo no hubiese podido ni puede. Que tiene fe en Dios y que Él fue su hacedor.

El dios Messi no ignora que hay un Dios a quien reconoce, necesita y alaba, aunque popularmente los argentinos y buena parte del mundo lo endiosemos y alabemos a él.

[1] www.americabusiness.com consultado el 20/6/2026

[2] www.viapais.com.ar/rosario/lionelmessi consultado el 20/6/2026