La Casa Quinquela, inaugurada en febrero de 2025 en La Boca por la Familia Grande Hogar de Cristo y el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (CDNNyA), es un dispositivo residencial de convivencia para adolescentes en situación de vulnerabilidad extrema, incluyendo aquellos con conflictos penales o consumos problemáticos. Ofrece un entorno seguro, afectivo y de contención, con un equipo interdisciplinario que busca la restitución de derechos y un nuevo proyecto de vida para los jóvenes.
- Ubicación y Colaboración: Situada en el barrio de La Boca, Buenos Aires, en una propiedad donada por Cáritas Buenos Aires. Es un proyecto conjunto entre el Hogar de Cristo, el CDNNyA y la cooperativa AUPA.
- Destinatarios: Adolescentes en situación de calle, con consumo problemático de sustancias y/o conflictos con la ley, buscando ofrecerles contención y asistencia.
- Objetivo: Brindar una experiencia familiar, acompañamiento constante y un espacio de reconstrucción personal para adolescentes vulnerados.
- Enfoque: Se basa en el acompañamiento, la escucha activa y la construcción de lazos, entendiendo que detrás de conductas disfuncionales hay infancias atravesadas por la violencia.
La antigua Casa de la Caridad Centro de Cáritas Buenos Aires se transformó para crear este espacio. La Familia Grande de los Hogares de Cristo, en conjunto con la Cooperativa de Acompañantes de Usuarios de Paco (AUPA) y con el apoyo de la Comisión de Derechos de los niños, niñas y adolescentes; llevan adelante el proyecto.
En la inauguración, Monseñor García Cuerva expresó «Esta casa responde la pregunta ‘¿Dónde están tus hermanos?’, ¿dónde están aquellos adolescentes atravesados por la violencia, por la droga, por la falta de oportunidades», aseguró el Arzobispo.
«Vivimos en un mundo en el que Dios clama diciendo ‘¿Dónde está tu hermano’. Lo dice a nuestro corazón todo el tiempo.», dijo Mons. García Cuerva en su homilía, y continuó: «casi que naturalmente, hoy, ante la necesidad, el dolor, el sufrimiento de tantos hermanos, la respuesta de una sociedad insensible e indiferente es ‘no sé dónde están y no me importa dónde están’».
«Nosotros, humildemente, sumando voluntades, desde Cáritas, desde le Gobierno de la Ciudad, desde AUPA, desde la parroquia, vamos diciendo ‘acá tenemos una respuesta Señor’«, afirmó el padre Jorge y agregó: «Podremos acompañar a algunos. Lo que no queremos responder es ‘no lo sé’. La indiferencia no. La insensibilidad no. Prohibida. Tratamos de acompañar«.
El Arzobispo también resaltó también la importancia de no devolver violencia con violencia, de evitar los estigmas y dar siempre nuevas oportunidades. «Aún para Caín, que mató a su hermano, Dios lo cuida. Porque entiende que la violencia nunca es la respuesta. Ni la verbal ni la física. Por eso quiere salvar la vida de Caín a pesar de lo que hizo. En ese sentido, esta casa va en la misma línea», dijo.
Casa Quinquela, un proyecto de «locos»
Con el convencimiento de que detrás de cada conducta antisocial, disruptiva o violenta, existe una infancia traumatizada, atravesada por la violencia, la inauguración de la Casa Quinquela busca ofrecer un lugar cuidado, amoroso, donde los chicos sean vistos y puedan transitar sus dolores bien acompañados y comenzar a soñar y construir una vida distinta.
Una casa, nuevos vínculos profundos, una comunidad que acompaña… todo cimentado en la esperanza. Como decía Quinquela Martín «siempre es necesaria un poco de locura para transformar una realidad tan difícil», y la casa que lleva su nombre es un hogar de un proyecto en el que confluyen el compromiso, el coraje y la esperanza de algunos «locos» que quieren construir una sociedad más humana.











