La Orden de Malta visibiliza al Cristo que hay en cada pobre a través de esculturas en tamaño natural que dona a las catedrales del mundo.
En el costado derecho del altar de la Catedral de Buenos Aires, se encuentra el “Cristo de los Pobres”, del artista canadiense Timothy Schmaltz. La escultura realizada en bronce en tamaño natural, es una representación visual de Mateo 25. La figura de Cristo está envuelta en una manta con su rostro cubierto, siendo la única indicación de que la figura es Jesús, las heridas visibles en los pies. Un fuerte mensaje que Cristo está con los más marginados de nuestra sociedad.
Actualmente se encuentra instalada en más de una docena de países y 75 ubicaciones diferentes, incluyendo Italia, Australia, Canadá, Bélgica, Inglaterra, Irlanda, Corea, España, Sudáfrica, Estados Unidos y más recientemente en la Catedral Metropolitana de Río de Janeiro, donde el Cardenal Orani Tempesta la bendijo en ocasión de celebrar el Día Mundial de los Pobres.
Esta escultura está viva a cada paso de nuestras ciudades. Es un fuerte llamado a ser samaritanos, a vivir Mateo 25, a ver en el vulnerado a Jesús. Tarea primordial de la Pastoral Social.

















