Documento Final
ENCUENTRO DE EQUIPOS DE PASTORALES SOCIALES DE LA REGIÓN NOA
30 y 31 DE MAYO DE 2026
En la ciudad de Catamarca, y en el marco del Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú y el Quincuagésimo Aniversario de la muerte de los Mártires Riojanos se llevó a cabo durante los días 30 y 31 de mayo el Encuentro de Equipos de Pastorales Sociales de la Región NOA, para abordar la temática “Los rostros de la pobreza en el NOA” y bajo el lema “Rostros que claman, fe que transforma”.
En el trabajo previo al Encuentro, realizado por las diferentes jurisdicciones eclesiásticas de la región NOA se destacaron las siguientes problemáticas sociales:
1-Se ha constatado que la Región NOA presenta una elevada pobreza estructural superior a la media nacional, especialmente en zonas rurales y en las periferias de los conglomerados urbanos. La indigencia y desempleo golpea con fuerza a la población más vulnerable, sobre todo a las franjas etarias de adolescentes, jóvenes y adultos mayores.
2-Preocupa el desempleo creciente por cierre de industrias, fábricas y reducción del plantel de empleados en organismos nacionales relacionados a la producción y la asistencia social.
3-Se observa una elevada deserción y retraso escolar en los niveles primario y secundario, con disminución en la calidad educativa y en la conservación de los edificios escolares.
4- Se ha detectado un incremento de los casos de tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual y desnutrición infantil, como la caída del índice de natalidad.
5- Resulta preocupante el elevado porcentaje de suicidios especialmente entre los jóvenes, con tendencia creciente en la región NOA. También se ha Incrementado el requerimiento de atención en salud mental relacionado a distintos tipos de adicciones. La trata también es una realidad dolorosa.
6- Existen limitaciones en el acceso a bienes públicos de calidad, especialmente en las zonas más alejadas de los centros urbanos, lo que impacta directamente en los índices de desarrollo humano.
7- Se destaca la limitación de coberturas sanitarias especialmente en zonas rurales.
8- Inquieta los déficits habitacionales en poblaciones urbanas y rurales, dificultades de acceso a servicios básicos (agua potable, gas natural) problemas de conectividad. Incide negativamente, en la pobreza, el fuerte incremento de las tarifas, caso energía eléctrica para uso domiciliario y productivo.
9- Una problemática que se reitera con frecuencia y que afecta a poblaciones rurales y sus bienes materiales en varias jurisdicciones eclesiásticas son las inundaciones en el periodo estival. Las inundaciones impactan negativamente a las actividades productivas por pérdidas de cultivos y la consecuente disminución del trabajo rural.
10- El uso intensivo del agua por parte de los megaproyectos mineros genera tensiones continuas con el cuidado de los humedales de altura, lo que impacta directamente en las comunidades originarias y en los recursos necesarios para la subsistencia tradicional. También preocupa la tala indiscriminada de bosques nativos y pérdida de la biodiversidad.
En base a una conversación en el espíritu de los participantes del Encuentro y partiendo de lo reflexionado e informado por cada diócesis en instancias previas expresamos:
Como integrantes de la Pastoral Social en el NOA, nos preocupa y nos interpela la compleja realidad social actual y en particular la cuestión de la pobreza, pero más aún nos conmueven las personas pobres y vulnerables cuyas “voces” y “gritos” no son escuchados y cuyos rostros son “reconocidos” por muy pocos.
Nos duele también la conciencia de que hacen falta respuestas y acciones concretas, “la Iglesia se mueve con corazones dolidos”. La tarea es inmensa, “amplia y variada” y en algunos casos se reconoce la sensación de “impotencia”, de que “se trabaja mucho pero no se llega”, de que “somos pocos”. Al mismo tiempo, resuenan entre nosotros las voces que animan e invitan a la esperanza y la alegría “sostenidos por la confianza en Dios”. Porque es ÉL, el que da “fortaleza, para hacer las cosas”, considerando que no es voluntarismo, es la FE vivida y practicada, la que permite generar confianza, conocer las necesidades reales, y acudir con la mano extendida. “Dios nos muestra el camino, qué dar, qué hacer”.
En este encuentro, el diálogo en torno al qué y el cómo, nos llevó a repensar la acción pastoral en lo social poniendo el foco de la mirada, por momentos, al interior de los equipos de Pastoral Social y en otros, en la salida, en respuesta a las necesidades concretas. A partir de ello reconocemos como necesario:
- Tenemos presente que en el anuncio y la denuncia es importante unir el testimonio a la palabra.
- Necesitamos analizar nuestras dificultades como equipos, como comunidades eclesiales, “no todos estamos involucrados, a veces no sabemos lo que hace el otro”, nos preocupan “las deficiencias en la comunicación”.
- Debemos asumir la Pastoral Social como lugar de encuentro, un espacio de comunión, donde todos tengan un lugar, participen y se comprometan asumiendo la corresponsabilidad de los bautizados. Necesitamos organizarnos de modo que “no seamos representantes de los que no tienen voz, sino que aprendamos a darle el micrófono” y a escuchar a todos. Incluir a quienes atraviesan situaciones de pobreza y vulnerabilidad a las mesas de diálogo, a la organización, a la toma de decisiones, etc.
- Tomar como expresión del “como podemos hacer” el concepto de Rodolfo Kusch “estar siendo”: “ser parte de la realidad del otro, compartiendo, conviviendo con la cultura del otro”. Reforzamos la importancia de acompañar los procesos de los más vulnerables, “seguir sintiendo las necesidades de la gente”, “Preparar el corazón y la misericordia para acompañar de cerca”. Pasar de una iglesia, que espera, a una iglesia que visita, que evangeliza con la presencia y la cercanía, “donde evangelizar sea sinónimo de acuchar bien, abrazar fuerte, y quedarse al lado”. “No predicar la resignación e incorporar fuertemente el “voy con vos”.
Proponemos:
- Para intervenir en la cuestión social necesitamos coordinar con otras pastorales, instituciones, organismos. “Tejer redes, “tender puentes”. “Despertar la dimensión social de la fe”, “crear mesas intersectoriales para distintas problemáticas”.
- “Profundizar en el análisis de las necesidades de la Pastoral Aborigen, Pastoral carcelaria. También la dimensión socio ambiental, mirada desde la ecología integral”.
- “Visibilizar la situación de la periferia rural, campesina, tanto como la urbana”. “El interior sufre el abandono del estado” “escuchar el clamor de los pobres” “escuchar el clamor de la tierra”
- “Formar líderes en los diferentes sectores como clave para la fuerza comunitaria”.
- “Fortalecer la formación continua en DSI de los recursos humanos de las Pastorales Sociales del NOA. Incentivar los voluntariados”.
- “Realizar capacitaciones en salud mental, con el fin de formar redes de contención para la prevención”.
- “Fomentar las mesas de diálogos; espacios de jubileos con políticos, empresarios, sindicalistas. Incentivar proyectos de diálogo intercultural”.
- “Continuar con el proyecto de conformar el Observatorio Social del NOA, en colaboración con Universidades Privadas y Públicas de la Región.
- “Estudiar y analizar, a la luz de la Encíclica Magnifica Humanitas del Papa León IV las implicancias del efecto de la IA sobre el trabajo humano.
Finalmente, resuena con fuerza en los diferentes grupos nuestra preocupación por los jóvenes en sus realidades concretas: deserción escolar, falta de acceso al trabajo, pobreza material, adicciones. Y al mismo tiempo la necesidad de invitarlos a participar de la vida de la iglesia, para ello necesitamos buscarlos en los lugares donde se encuentran, escuchar y acompañar sus procesos, reconocer sus rostros.
Pastorales Sociales de las Diócesis del NOA, junio de 2026.











