Cuidado de la Casa Común: construir puentes desde el territorio | Panel 3 Semana Social

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El panel “Cuidado de la Casa Común”, a cargo del Área de Ecología Integral (CEPAS), reunió experiencias y recorridos territoriales diversos para reflexionar sobre los desafíos estructurales de la Argentina y la responsabilidad comunitaria en la defensa de los bienes que sostienen la vida.

“Hemos construido puentes con distintos sectores”. La frase sintetizó el espíritu del panel, integrado por personas con diferentes recorridos y experiencias, pero unidos por un punto de encuentro: el territorio y la realidad concreta de las comunidades.

La reflexión invitó a mirar los problemas de la sociedad argentina más allá de lo inmediato. La unidad nacional, la soberanía, el vínculo con el territorio y las realidades de las periferias fueron señalados como dimensiones necesarias para comprender desafíos que requieren respuestas sobre sus causas y no solamente sobre sus consecuencias.
También se destacó la necesidad de recuperar una conciencia social capaz de convertir aquello que parece lejano o abstracto en una preocupación concreta. En este sentido, la participación ciudadana aparece como una herramienta para transformar determinadas problemáticas nacionales en causas compartidas.
Del dato a la acción
Uno de los testimonios estuvo a cargo de Ciona Zona Posadas, fundador y coordinador de Alimentar Posadas, miembro de Basura Cero, publicista y comunicador y asesor de la Red de Cocineras Comunitarias de Misiones.
Desde su experiencia en la recuperación y valorización de alimentos, abordó la problemática del desperdicio y la importancia de contar con datos que permitan dimensionar una realidad muchas veces invisible.
Según las cifras presentadas durante su intervención, en el mundo se desperdician más de 300 millones de toneladas de alimentos, mientras que en Argentina se descartan anualmente alrededor de 16 millones de toneladas.
La experiencia territorial mostró que el desafío no termina en conocer las cifras: se trata de transformar el dato en conciencia y la conciencia en organización y acción, recuperando alimentos y poniéndolos nuevamente al servicio de la comunidad.

Defender lo que sostiene la vida
El panel también recuperó la experiencia de organización ciudadana en defensa de los bienes comunes, particularmente del río. En ese camino surgió “De Mar Contracorriente”, una remada que comenzó a gestarse en 2025 y que fue creciendo hasta convertirse en un movimiento de alcance latinoamericano, acompañado por la Red Eclesial de Justicia y Paz en la Patria Grande.
La experiencia expresó una misma lógica: reconocer los bienes que sostienen la vida, cuidarlos y generar organización comunitaria para defenderlos.
Desde una mirada cristiana, el panel llamó a no permanecer indiferentes frente a las realidades del territorio. El cuidado de la Casa Común supone asumir una responsabilidad colectiva, fortalecer una ciudadanía formada y comprometida y tender puentes entre sectores para construir el bien común.
Porque cuidar la Casa Común también significa cuidar a las personas, los territorios y los vínculos que hacen posible la vida en comunidad.